Para Bernardo Sorj, sociólogo e historiador de la ONG Plataforma Democrática, los nuevos medios pueden afectar el quehacer político en tres instancias. En cuanto a comunicación, se han generado nuevos mecanismos de marketing político especializados en Internet, tal como antes nacieron los especialistas en apoyar a los políticos en televisión. En el Poder Ejecutivo está la posibilidad de facilitar la vida de los ciudadanos con el “gobierno electrónico”, desburocratizando y facilitando la transparencia en cuentas públicas (al colocar el material disponible en Internet). Como tercer punto, está la participación de la gente, aunque aún no está claro cuáles son las formas en que ésta se dará, ya sea para apoyar a políticos o para movilizarse para sus propias causas. Hasta el momento Internet o los teléfonos celulares han permitido “chispazos”, movimientos no programados donde la gente se moviliza rápidamente para una protesta social, como en el caso de los atentados de Atocha o los cacerolazos.
Al mismo tiempo, destaca que hasta el momento los medios digitales no se han mostrado como sustitutos para movilizaciones de largo alcance capaces de revivir el papel de los partidos políticos y su capacidad de representación social. “Son un excelente movilizador de información, para generar acciones rápidas”. De todas maneras explica que la actividad política se está reapropiando de la Web a través del uso del marketing político y destaca que es un medio que exige la necesidad de cierta regulación.
También destacó algunas ventajas de los medios tradicionales, que si bien no están tan alcance de las personas como los blog y otros “nuevos medios”, siempre se podía saber con relativa certeza quién era el emisor de un mensaje y evaluar en base a eso su credibilidad. En los medios digitales no siempre sucede así.
Por su parte, Alejando Prince, académico y presidente de Prince & Cook, dice que los nuevos políticos van a tener que incorporar a los medios digitales como una herramienta más, ya sea para campañas políticas, en la actividad horizontal (movimientos ciudadanos, etc.) o bien, para la actividad “de la gente con la gente”, en la que se destaca la inteligencia colectiva.
“Hay políticos que han captado la esencia, han usado Internet y los nuevos medios como parte de su campaña para comunicarse, conectarse, recaudar plata, han ido desde lo emotivo, desde lo racional, desde lo económico, desde lo vincular siempre teniendo en cuenta que también hay otros que se resisten”, comenta Prince.
El ciberespacio y el espacio son uno, agrega. “Hay solamente un espacio y es el humano”. Y en este espacio compartido es donde se da la verdadera brecha de educación y riqueza. “La brecha real: INTERNET”.-
Entrevista a Carlos Fara sobre las elecciones legislativas en 2009
Al mismo tiempo, destaca que hasta el momento los medios digitales no se han mostrado como sustitutos para movilizaciones de largo alcance capaces de revivir el papel de los partidos políticos y su capacidad de representación social. “Son un excelente movilizador de información, para generar acciones rápidas”. De todas maneras explica que la actividad política se está reapropiando de la Web a través del uso del marketing político y destaca que es un medio que exige la necesidad de cierta regulación.
También destacó algunas ventajas de los medios tradicionales, que si bien no están tan alcance de las personas como los blog y otros “nuevos medios”, siempre se podía saber con relativa certeza quién era el emisor de un mensaje y evaluar en base a eso su credibilidad. En los medios digitales no siempre sucede así.
Por su parte, Alejando Prince, académico y presidente de Prince & Cook, dice que los nuevos políticos van a tener que incorporar a los medios digitales como una herramienta más, ya sea para campañas políticas, en la actividad horizontal (movimientos ciudadanos, etc.) o bien, para la actividad “de la gente con la gente”, en la que se destaca la inteligencia colectiva.
“Hay políticos que han captado la esencia, han usado Internet y los nuevos medios como parte de su campaña para comunicarse, conectarse, recaudar plata, han ido desde lo emotivo, desde lo racional, desde lo económico, desde lo vincular siempre teniendo en cuenta que también hay otros que se resisten”, comenta Prince.
El ciberespacio y el espacio son uno, agrega. “Hay solamente un espacio y es el humano”. Y en este espacio compartido es donde se da la verdadera brecha de educación y riqueza. “La brecha real: INTERNET”.-
Karen L. Buralli
Entrevista a Carlos Fara sobre las elecciones legislativas en 2009
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